Tecnología con segunda vida: cómo el reciclaje electrónico puede cambiar el futuro ambiental del Ecuador

Cada vez que cambiamos de router, generamos residuos electrónicos. Este tipo de desecho es uno de los que más crece en el mundo. Según la United Nations University, en 2019 se produjeron 53,6 millones de toneladas de e-waste a nivel global y menos del 20% fue reciclado formalmente. 

Los dispositivos contienen materiales valiosos como cobre y plásticos reutilizables, pero también sustancias contaminantes. Cuando no se gestionan adecuadamente, afectan suelos, agua y aumentan la huella de carbono asociada a la extracción de nuevos recursos. 

Frente a este desafío, Vertmonde y Netlife impulsan una red de puntos de reciclaje para facilitar que los ciudadanos entreguen sus equipos en desuso de manera responsable. Los materiales recuperados se reincorporan a nuevos procesos productivos, fortaleciendo la economía circular. 
 
El rol del ciudadano 

Ningún sistema de reciclaje funciona sin participación. Guardar dispositivos antiguos en casa no elimina su impacto ambiental; simplemente pospone el problema. 

La clave está en asumir que cada equipo electrónico tiene una segunda vida posible si es gestionado correctamente. Cuando existen puntos accesibles y procesos confiables, el reciclaje deja de ser una intención y se convierte en acción. 

¿Qué hacemos en Netlife? 

En Netlife creemos que conectar al país también implica asumir responsabilidad ambiental. Promover el reciclaje electrónico es una acción concreta hacia un Ecuador más sostenible, donde la tecnología tenga una segunda vida y el impacto ambiental sea menor para las próximas generaciones. 
 
Fuente: Global E-waste Monitor 2020 – Las Naciones Unidas.